ALDEA DE VICHOCUNTIN

Entre los restos comidos por la exuberante naturaleza que se traga el lugar, podremos admirar hasta media docena de impresionantes casas. Algunas incluso contaban con planta alta y fallado y en ellas podremos ver buenas lareiras, chimeneas, armarios, escaleras, balcones, e incluso observar como estaban distribuidos los espacios en su interior. Junto al núcleo principal se conserva también un viejo molino de agua del que podremos ver su «moa» y un poco más arriba adivinar la «levada» que traía el agua desde un arroyo (Rego da Lomba) situado unos pocos metros más al este del cual se abastecía al pueblo y sus cultivos. No es muy habitual en Galicia encontrar estas construcciones junto a las casas, aquí forma parte de la calle principal.

A mediados del siglo XIX se construye la carretera y esto produce que la población prefiriera ubicarse en un lugar cercano a esta nueva arteria. Esto unido al abandono rural provocó que Vichocuntín «vello» quedara olvidado y perdido hasta nuestros días.
